Las modalidades anteriores estaban más ligadas al trabajo individual y no se trabajaba tanto en equipo, no se tenía tanta conciencia de la organización en su conjunto. Ahora las organizaciones buscan competitividad, eficiencia, y valores nuevos que antes no se valoraban, como por ejemplo la creatividad. Las nuevas formas de trabajar son aprovechar las sinergias de esos equipos, trabajar en la motivación, la resiliencia, la capacidad de sobreponerse a los fracasos… De ahí viene el cambio de modelo: en vez de bloquearlo, el flujo emocional es mejor utilizarlo en beneficio común. Ese concepto de bienestar dentro del entorno laboral es algo que hay que trabajar…






